«2 en 1 Milan»: Berlusconi muy decepcionado con el Milan y +Silvio – Mr. Bee: Cita para 2016

mihajlovic-berlusconi-galliani-milanBerlusconi muy decepcionado con el Milan

Ha pasado un año. En vano. Doce meses después, el Milan no ha cambiado: renqueante, silbado, ajusticiado por Silvio Berlusconi. El Presidente, también en periodo de reflexión (“Quien gana habla, quien pierde calla”), sabe como alcanzar con claridad su pensamiento. El domingo, tras el mal partido ante el Verona, se filtró desde Arcore la gran desilusión. Ayer, a través de Ansa, llegó una flecha envenenada: Berlusconi confirmó no estar nada contento con Mihajlovic ni tampoco con todo el Milan, que le pareció un “equipo poco confiable”.

Ninguna referencia a los errores arbitrales que tanto hicieron enfadar al técnico y una referencia a la falta de confianza de los jugadores que es una explícita crítica al entrenador. Mihajlovic quizás se lo esperaba y hace algunos días comentó: “Lo peor está por llegar”. Quizás ha llegado ya, bajo la forma de la rabia del Presidente, poco agradecido por las continuas bromas de sinisa y fastidiado por las prestaciones y los resultados del Milan.

Que el Milan no ha cambiado para nada lo dice la tabla: tras 16 jornadas, misma posición (7º), mismos puntos (25), hasta una peor diferencia de goles (25 a favor y 18 en contra en 2014, 20 y 19 en 2015). Existe una diferencia, enorme si se valora en millones de euros: el mercado de 2014 fue a coste cero o casi, el de 2015 costó cerca de 85 millones. Comprensible por tanto, que el Presidente no sea el hombre más feliz del mundo. Damos por descontado que al final el Milan de Mihajlovic conquistará más puntos que el de Inzaghi, que en la segunda vuelta fue realmente plano.

Pero la paridad tras 16 jornadas da que pensar. Pippo, viejo goleador, habría pagado de su propio bolsillo el haber tenido a Bacca y Luiz Adriano. Ahora los dos sudamericanos vagan por el campo en busca de un balón. El gol al Verona se lo autoprodujeron, porque por una sugerencia del centro del campo los tiempos de espera son bíblicos. Inzaghi y Mihajlovic se asemejan por la búsqueda del contragolpe, no exactamente lo que más le gusta a Berlusconi.

Pippo tenía menos alternativas: con Ménez de falso nueve y el tridente ofensivo completado por Honda a la derecha y Bonaventura a la izquierda, era justo esperar y contraatacar. A veces la estrategia funcionó, pero a más a menudo no, luego en la segunda vuelta todo se fue al garete e Inzaghi no encontró la manera de salir de la crisis. Mihajlovic puede osar algo más: tiene al central que quería (Romagnoli) para empezar desde atrás, tiene al centrocampista que necesitaba (Bertolacci), un reparto ofensivo al completo (Bacca, Luiz Adriano, Niang y Balotelli), pero estos fichajes no han dado un salto de calidad.

El baricentro medio ha subido realmente poco (de 48.2 a 49.8 metros), el equipo se ha alargado (de 34.5 a 39.9 metros), la recuperación del balón permanece bajo (de 32.6 a 35 metros), las jugadas útiles en el área rival son incluso idénticas (16.19 contra 16.69 por partido) como los remates en los últimos dieciséis metros (7.19 contra 7.5). Eso es por lo que Berlusconi dice que no está descontento solo del Milan, también de Mihajlovic: los jugadores son individualmente mejores que el año anterior, pero el entrenador no ha conseguido hacer que rindan.

El Presidente quiere la Champions, pero entiende que tiene que adecuar los sueños a la realidad. El club no pone al técnico en discusión, al menos por ahora. Pero Mihajlovic no puede equivocarse: si el jueves saliera de la Copa de Italia y fallar en la salida de Frosinone, la situación podría precipitarse (Brocchi listo como eventual sustituto). Si llegan dos victorias, se seguirá adelante con mayor serenidad pero no se sabe hasta cuándo.

Batir a Inzaghi con los goles de Bacca y Luiz Adriano no le bastará a Mihajlovic para salvar el banquillo: para quedarse en el Milan deberá convencer a Berlusconi con resultados y con juego.

Berlusconi y Mr BeeSILVIO – MR. BEE: CITA PARA 2016

Muchos deseos y una cita para año nuevo. Ayer Silvio Berlusconi y Mr. Bee conversaron por teléfono durante veinte minutos con tonos coriales y constructivos (aseguran las partes). En estos meses, la negociación para la venta del 48% de las cuotas del club rossonero estuvo en las manos de los técnicos. La última cita, en cambio, parece algo diplomático. No han aparecido detalles, pero ambos han expresado la voluntad de proseguir el diálogo tras las fiestas.

El mensaje es en sustancia positivo, si bien el frente chino en las últimas semanas no ha dado ningún paso en firme. Precisamente de ahí es donde están los mayores inversores. Si bien no es fácil unir sus intenciones. Por este motivo, el banco de inversiones chino Citic Securities le cuesta cerrar su partido interno. Como se recordará en los pactos veraniegos, Fininvest cerró el trato de la compra con unos ingresos de 480 millones por una operación que pone la marca rossonera en los mercados asiáticos, puntando por una valoración en la Bolsa en Asia.

En ese diseño, está previsto también un nuevo gobierno y sobre todo la entrada en escena de un tercer administrador delegado, dedicado a los negocios fuera de Europa. Pero las diversas vídeo conferencias y el viaje de los mánagers de Fininvest a Hong Kong no han bastado para remover las aguas. Las partes siguen dialogando, aunque a pasos muy pequeños. Lo que es seguro es que al Milan la llegada de nuevos recursos económicos le vendría realmente bien para potenciar al equipo.

Luego está la cuestión del estadio. Con el adiós del proyecto en el Portello ahora en Casa Milan vuelve en actualidad el proyecto de quedarme en un San Siro modernizado. ¿Pero esta solución le parece bien al grupo de Mr. Bee? Es solo una de tantas cuestiones todavía por aclarar.

Fuente: La Gazzetta dello Sport

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