Desde hace semanas, el Milan lleva siempre la misma ropa: baricentro bajo, líneas juntas, cobertura de su área y contragolpes. Ese hábito fue creado tras los sufrimientos otoñales y certifica las dificultades del equipo en proponer un juego ofensivo con continuidad. Mihajlovic, que en anteriores experiencias en provincia había teorizado un tipo de fútbol, fue bueno en buscar una solución donde mejor se reconoce y donde los jugadores han encontrado confianza.
Ahora el Milan tiene menos miedo, cree en sus propios medios, es más ordenado y organizado. Pero en Empoli exasperaron su propia vocación defensiva concediendo a los rivales de manera excesiva. Los números a veces pueden ser engañosos, pero en esta ocasión hacen caer a los rossoneri y su actitud: 38% de posesión (por debajo del 40% solo fue ante Fiorentina, Lazio y Nápoles), 230 pases menos que el Empoli, baricentro muy bajo (47,7 metros).
En ambas fracciones de juego, el Milan se puso por delante rápidamente pero luego no cambió de táctica: espera y contragolpe. Eso es justo, pero con dos condiciones: que la espera sea agresiva y que los contragolpes sean rápidos y continuos. En cambio el Milan dejó jugar al Empoli recibiendo dos goles por subidas centrales de Saponara con el balón en los pies. Un equipo que elige defenderse debe ser muy agresivo en el centro del campo par desencadenar la velocidad de los jugadores ofensivos.
Pero le faltó al Milan en ambas fases: lentitud de piernas y cabeza. Ante rivales que corren mucho como el Empoli, el dúo Montolivo-Bertolacci no es lo más idóneo. El capitán, gracias a la capacidad de intuir antes el desarrollo de las acciones, tocó muchos balones en interceptación. Pero ni él ni Bertolacci tienen el paso para parar a Saponara: no es casualidad que en ambas acciones decisivas fuera Romagnoli quien saliera del área dejando descubierto la parte central-izquierda en el primer caso y cometiendo falta en el segundo.
Mihajlovic insistió con Kucka con discretos resultados: en Empoli tendría que haber puesto al eslovaco al lado del capitán. O al menos meter a uno entre Kucka y Poli tras el 1-2 de Bonaventura. Los equilibrios que el Milan encontró en las últimas sekmanas se basan en el sacrificio de los intérpretes: por las bandas Honda y Bonaventura ayudan en la cobertura, en medio Montolivo y Bertolacci intentan parar a los rivales. Tiene sentido colocar a estos dos para colocar rápidos balones en vertical, pero, en ciertos partidos, tendría más sentido integrar a un gran mediano presionando al lado de uno de ellos.
En Empoli, en cambio, estando demasiado bajos tanto Montolivo como Bertolacci, las acciones de contragolpe empezaban demasiado lento y las jugadas nunca fueron efectivas. Mihajlovic dice que faltó cinismo y malicia. Pero en realidad, no se vieron esas ocasiones para cerrar el partido. O mejor dicho: hubo ocasiones potenciales que no se transformaron en balones de gol precisamente por la excesiva lentitud de los contragolpes, unida a una reconquista demasiado baja del balón. Aparte que le 4-4-2 se parece cada vez más a un 4-4-1-1, con la segunda punta que se mueve de manera estable a las espaldas de Bacca.
Sería preferible cubrir con amplitud el campo para dejar más soluciones de pase en los contragolpes. Es entonces cuando integrando a un mediano al lado del regista, el 4-4-2 podría convertirse en fase de posesión en un 4-2-3-1 que daría más opciones y haría menos predecible la maniobra. Porque el esquema de “balones a Bacca” funciona, pero habrá que buscar en algún momento alguna alternativa.
LA MALA FORMA DEL RESTO DE DELANTEROS
El delantero va y fractura. Sobre esto no hay dudas, es una de las pocas certezas y hay que intentar recomponerlo por enésima vez. Bacca hace su trabajo, pero no se puede decir lo mismo de sus compañeros de reparto. La segunda punta está empezando a ser un problema de cierta relevancia, si pensamos que en los siete últimos partidos solo Boateng ha conseguido marcar. Del resto, los marcadores rossoneros son una tribu muy heterogénea: cinco defensas (Abate, Alex, Antonelli, Mexes, Zapata), algunos centrocampistas (Bertolacci, Kucka, Bonaventura), pero faltan los que realmente su tarea es marcar goles.
No es casualidad que el ataque rossonero, salvo el Inter, están muy distantes de los equipos a los que precede en la tabla. La realidad dice que Mihajlovic tiene un arco de delanteros de primer nivel, pero que por un motivo o por otro, no funcionan como debería. Sinisa lo sabe bien y es el primero en pedirle a los puntas que tengan mayor malicia. Pero vayamos a los casos individuales para comprender mejor la situación.
Niang está en evidente cuesta abajo. No ve portería. El técnico puntó fuerte por él, pero tras las primeras pruebas, el francés está mostrando evidentes límites prácticos debidos sobre todo a su inexperiencia (poco más de 50 presencias en Serie A), que lo lleva a fiarse más de su instinto que del razonamiento. Luego está Balotelli, que en Empoli vivió en su propia piel lo complicada que es la vía de recuperación atlética cuando llevas tres meses sin jugar. Pero aparte de esto, su actitud mental al entrar en el campo fue totalmente errónea: con pocas ganas, algo realmente extraño. Iba a ser titular mañana ante el Alessandria, pero es realmente complicado que eso suceda.
Más razonable pensar que sea confirmado Bacca y que a su lado esté Luiz Adriano, volviendo a formar la pareja originaria del pasado verano. El último de la lista está Ménez, ya curado de sus problemas de espalda pero que debe recuperar la preparación de todo el año. Es toda una incógnita. Cerramos con Boateng, que marcó nada más llegar, pero que se le nota que le falta fondo físico:
“Estoy lejos de mi mejor condición, espero llegar al 100% en dos semanas. ¿El Schalke? Llegué a pensar incluso en retirarme. Suele pasar cuando durante mucho tiempo no encuentras equipo y tu club no te quiere. En el Milan me siento como en casa”.
L’EQUIPE: BEN ARFA OBJETIVO PARA VERANO
Hatem Ben Arfa (28) y un futuro todavía por escribir. L’Equipe comenta la situación del mediapunta del Niza, el cual no quiere cambiar de equipo el 1 de febrero a pesar que termina contrato en verano. El Milan sigue interesado, preparado para dar el asalto final el próximo verano.
CORSERA: EL MILAN SIGUE PENSANDO EN RANOCCHIA
Existe algo de ansiedad en casa rossonera por la lesión de Alex, que el sábado tuvo que dejar el campo por un problema en la rodilla: según el diario Corriere della Sera, si llegan malas noticias de la resonancia magnética, el Milan podría volver al mercado (viendo la larga lesión de Rodrigo Ely) para fichar a Andrea Ranocchia, central del Inter, el cual parece muy cerca de firmar por la Sampdoria.
Fuentes: La Gazzetta dello Sport – Milannews.it
















1 comentario
Si el problema es que los extremos no están anotando goles , hay que buscarlos , por que el técnico no se que dan con el faraón es que no le gusta como juega , entonces a gastar dinero por otro delantero y a improvisar y después vienen los malos resultados y quien tiene después la culpa de quien es , para mi del técnico , otra cosa e visto que el milan con los canteranos no cuenta a espensa del portero , del lateral calabria , pero no como otros clubes como el barza , madrid , bayer entre otros . Forza MILAN .