La Italia de Giampiero Ventura es un calco de la de Conte

FIGC ItaliaCuando Conte decidió abandonar el dorado “garaje” que según él suponía entrenar a la selección italiana, el nombre que se escogió para suceder en el cargo no causó la misma ilusión de hace dos años. Elegir a Giampiero Ventura significa apostar por un entrenador de 68 años, que empezó en el banquillo del Albenga en 1980 y que desde entonces sólo ganó dos campeonatos interregionales y uno de Serie C1.

Su esquema, al menos en estos primeros meses de azzurro, es el 3-5-2, lo avisó enseguida. Y si un jugador no encaja, no viene. No importan los nombres: “Berardi y El Shaarawy no tienen espacio —dijo en agosto— es inútil que vengan si en este dibujo no hay extremos”. Uno diría, entonces, que se trata del típico entrenador italiano al viejo estilo, catenaccio y nada más. Pero estaría muy equivocado.

Ventura volvió a poner de moda el 4-2-4 que fue de la gran Hungría y del Brasil de Feola. Lo hizo en el Pisa, de 2007 a 2009: “Fui el primero que lo utilizó en esta época —dijo orgulloso— y Conte fue honesto cuando admitió haberse inspirado en mí”. Era verdad. Antonio utilizó este dibujo hiperofensivo en el Bari, equipo que Ventura, como la selección italiana, heredó de él en 2009.

Dos años después, al igual que Conte, se mudó a Turín, pero en su lado granate. Los dos adaptaron sus ideas a los jugadores que tenían, abandonando el 4-2-4 por un 3-5-2 menos espectacular, pero más efectivo. Ambos triunfaron. Ahora, en el banquillo de la azzurra, sus historias volvieron a entrelazarse. La gran actuación en la Euro (con eliminación de España incluida) y los tres centrales atrás (la BBC: Barzagli, Bonucci, Chiellini) obligaron a Ventura a seguir el camino de su antecesor, aunque esta vez ante España faltará Chiellini por sanción. Ya habrá tiempo para experimentos y regresar al 4-2-4. De momento, ahora lo que importa sólo es ganar.

El técnico fue el descubridor de Bonucci cuando dirigía al Bari

Leonardo Bonucci le debe mucho a Ventura. El seleccionador de la azzurra lo entrenó en el Pisa en 2009 y luego lo llevó al Bari, donde protagonizó una temporada tan excepcional que convenció a la Juve para ficharle enseguida. Los bianconeri, este año, rechazaron más de 50 millones desde la Premier por él, que ahora, además de central, ejerce casi de regista, empezando todas las jugadas. En la conferencia de prensa de ayer el defensa recordó conmovido los problemas de salud de su hijo en este verano (“aprendí lo que cuenta de verdad”) y también habló de España: “Sigue siendo favorita, para ganar necesitaremos jugar como en la Euro de Francia”.

Tomado de UPR.

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1 comentario

    • Fernando en 5 octubre, 2016 a las 7:57 pm
    • Responder

    tenemos que ganarle a España aunque nuestro punto débil es la falta de delanteros goleadores, de un verdadero crack que no lo tenemos. creo que debemos darle posibilidad a Insigne, inmóbile y al Pele

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