Ha pasado de nuevo. En poco menos de tres semanas. Los partidos de Atenas y Nápoles han sido muy disintos por espíritu, juego y actitud, pero tienen un dato en común que por un lado mete angustia y por otro ofrece una válida explicación a la pobreza ofensiva del Milan: en ambos casos, ningún rossonero tuvo el placer de tocar el balón dentro del área rival durante todo el primer tiempo. Puede parecer increíble, pero es así. Para hacer goles obviamente están también los remates lejanos y las faltas, pero parece claro que cuanto más alto sea el número de balones jugados en los últimos dieciséis metros, mayores son las posibilidades de marcar.
Que en términos de peligrosidad el equipo sea Suso-dependiente, es algo que se sabe desde hace tiempo. Pero sería demasiado fácil explicar solo así la escasa productividad ofensiva. El factor que más resta es la escasa cantidad de balones que les hacen llegar al área para los delanteros centrales. Los rossoneri son capaces de construir jugadas interesantes hasta la zona de tres cuartos, pero luego la mayor parte se pierden desde ahí. O se ralentizan. Hacen desaparecer la superioridad numérica. Permiten que los rivales se coloquen de nuevo.
Faltan evidentemente los movimientos adecuados por parte de centrocampistas y delanteros. Contra los seis equipos que preceden al Milan, solo han marcado 4 goles. Y en general, son 19 en 13 jornadas. Realmente muy pocos. ¿Motivos? Múltiples. A menudo concierne al rendimiento no a la altura a nivel individual. Quitado Suso, el resto no ofrecen garantías. Calhanoglu y André Silva parecen gente llegada de otro planeta, Bonaventura no está bien físicamente, Kessié no garantiza ya el martilleo del inicio de temporada, Borini es ahora lateral y Kalinic se queda fuera de juego.
Un ejemplo: ante el Nápoles, el croata tocó 39 balones contra los 64 de Insigne y los pases a buen fin fueron 27 contra 40. Luego hay lentitud al mover el balón, incluso cuando el equipo está perdiendo. Falta alguno que fracture y falta alguien que regatee rivales. Pero atención: falta no porque no esté, sino porque aparte de Suso, quien es capaz de hacerlo, por un motivo o por otro, no lo consiguen. ¿Otras dificultades? Por ejemplo en portar jugadores por detrás de la zona de los puntas: nunca hubo jugadas entre líneas u otra serie de ellas en la zona central.
Y luego, lo dicho, en conseguir llevar hombres al área. Hemos visto algunos momentos donde solo había dos milanistas contra cuatro jugadores del Nápoles. Si bien hay datos para ofrecer cierto datos de confort: Ir al San Paolo mandando la posesión de balón (55% a 45%) es algo meritorio. Significa tener la personalidad para hacerlo y signica que en este aspecto hay ideas y guías transmitidas por el entrenador. En pocas palabras: significa tener cierto potencial.
El Milan de hecho es el tercer equipo del campeonato por minutos con el balón entre los pies, por detrás de Nápoles y Juventus. Se puede por tanto partir de aquí, sobre todo ahora que la calidad de los rivales se rebajará. Con algo más de confianza, puede empezar realmente otro campeonato.
SUSO NO JUGARÁ ANTE EL AUSTRIA DE VIENA
Un partido de stop para estar mejor en el siguiente. Es el boletín de suso, que dejó el campo de Nápoles con una fuerte contusión en el glúteo izquierdo. El español por tanto debería perderse el partido del jueves ante el Austria de Viena en San Siro para estar disponible el domingo (15:00) ante el Torino. Ayer fue su cumpleaños y el Milan lo celebró publicando un vídeo con sus mejores goles, “es lo que mejor sabe hacer”.

















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el equipo se ve sin ideas y sin juego, cambia mucho el esquema y lo peor del caso es q se le acaba el tiempo, a la directiva milanista se le empieza a agotar la paciencia pues tienen problemas en los economico y para colmo en lo deportivo los resultados no lo acompañan