En uno de los partidos mas vibrantes de la temporada Inter y Roma firman las tablas en el Olìmpico

Los ‘neroazzurri’ son segundos empatados con el Nápoles que juega esta tarde

Roma e Inter firmaron las tablas en un duelo que podría haber encumbrado a los lombardos en la segunda posición de la tabla a falta del partido del Nápoles o bien podría haber sacado de la negativa dinámica a la Roma. Pero, ni interistas ni capitalinos lograron abrochar la victoria y, por tanto, no certificaron ninguno de los dos objetivos que tenían. Unas tablas (2-2) que tuvieron goles y buen fútbol, pero que no contenta a ninguno de los dos.

Keita Baldé se encargó de materializar en forma de gol la gran primera parte de los lombardos. El senegalés culminó una jugada coral en la que Danilo D’Ambrosio se coló por el pasillo derecho romano y la puso al corazón del área. Baldé, sumó así su undécimo tanto en Serie A en los últimos 10 partidos, contabilizando los duelos que ha disputado con la Lazio en la 2016-17 y con el Inter en el presente curso, en el que ya acumula tres dianas. Sin duda el Calcio está hecho para el de Arbúcias.

Antes de la diana del excanterano del Barça, la Roma había generado peligro, sobre todo con una falta lejana en el 38′ que Kolarov golpeó con violencia y que tan solo la mano prodigiosa de Handanovic evitó que entrara. El dominio en el Olímpico de Roma en el primer asalto fue de un Inter que desarboló la defensa giallorossi por la bandas. La Lupa no pudo poner fin a la hemorragia y solo el desacierto de los lombardos fue la causa de que la Roma no encajara más goles.

Tras el descanso los de Eusebio Di Francesco salieron con otra cara, a pesar de que el mal endémico por los flancos no cesó, y ahí el Inter hacía daño a cada ataque. Pero, sin el acierto lombardo ni el segundo tanto la Roma fue creciendo poco a poco en el encuentro. Sobre el tapete del Olímpico, alentados por los tifosi romanos, los locales generaron mejoraron y generaban cada vez más peligro. En uno de los acercamientos Cegiz Ünder armó el cañón y con la precisión milimétrica que le faltó ante el Madrid, soltó un latigazo lejano que se coló en la meta de un Handanovic que hizo la estatua.

El empate reactivó a un Inter que parecía sumergido en un letargo del que no iba a despertar. Pero, apareció il capitano, Mauro Icardi. El 9 argentino marcó el camino del gol con un testarazo imparable en la salida de un córner. Brozovic la puso tensa desde la esquina izquierda y Mauro emergió del verde para tomar el cielo capitalino y poner el 1-2 que colocaba a los lombardos segundos en la tabla.

El segundo puesto en la clasificación de los neroazzurri fue un espejismo que tardó ocho minutos, pues en el 74′ Kolarov desvaneció el sueño lombardo desde el punto de penalti. La infracción que supuso el empate y el castigo del Inter llegó de la forma más tonta e innecesaria posible, pues Brozovic sacó de pase un codo que interrumpió un centro sin aparente peligro.

En el epílogo el encuentro se abrió, los espacios surgieron y ambos equipos se golpearon con todo sin miedo. El que más hizo por llevarse la victoria y los tres puntos fue un Inter apretó y tuvo las mejores ocasiones, pero los de Di Francesco aguantaron y mantuvieron el empate. Unas tablas que deja al Inter segundo, empatado con el Nápoles que juega contra el Atalanta mañana, mientras que la Roma se coloca séptima, fuera de puestos europeos.

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