Kalinic se sincera desde Madrid

Tímido, sencillo, pero un loco del fútbol. Kalinic aceptó el desafío del Atlético consciente y atraído por la dificultad. Ya ha hecho suya la filosofía de este equipo.

¿Cuál es su primera impresión del fútbol español y del Atlético?

Estoy contento, no había jugado en España, lo había hecho en Inglaterra y en Italia, pero llego con ganas y estoy muy enfocado en hacerlo bien en el Atlético.

¿Qué es lo que más le ha llamado la atención?

El juego. Todo el mundo juega bien, hacen un buen fútbol. No hay tanta defensa como en Italia, todos quieren jugar y ganar partidos.

¿Cómo recibió el interés del Atlético?

Pues imagine, cuando un equipo de los más grandes te llama, uno de los que está luchando cada año por lo más alto. Lleva muchos años al más alto nivel, había poco que pensar…

¿Le llamó Simeone?

Sí, hablamos. Me dijo que quería que estuviera en el equipo, que iba a haber muchos partidos y oportunidades para todos. Me alegró mucho su llamada. Cuando vienes a un equipo como este sabes que no es fácil poder jugar minutos.

¿Qué le dijeron Vrsaljko y Mandzukic del Atlético?

Me dijeron que el equipo es bueno, pero no solamente por los jugadores. La atmósfera, la afición, es un gran valor de este club. Después me dijeron que el grupo humano es muy bueno y me advirtieron de lo mucho que se trabaja. Muy duro el día a día. Pero a mí eso me motiva.

¿Cómo empezó Kalinic en esto del fútbol?

Con nueve años entré en el Hajduk y lo hice para jugar siempre con niños mayores que yo. Nunca pude jugar con los de mi generación, tuve que aprender rápido… Pasé por Istra y Sibenik, antes de volver al Hajduk. Adoro al Hajduk, es el club de mi región de nacimiento, donde me hice jugador…

¿Quién era su ídolo?

Se puede decir que Ibrahimovic me inspiraba. Me encanta ese tipo de delanteros. No puedo hacer lo que él, nadie quizá, pero me encanta verle jugar.

En Croacia recuerdan su rivalidad con Mandzukic, su Hajduk contra su Dinamo.

Peleábamos por ser máximo goleador de la liga un año. Fue bonito, me ganó por un gol… Es un extraordinario jugador y un gran colega.

Después, con 20 años se marchó Inglaterra. Eso fue duro…

Sí, era casi un adolescente, no conocía el idioma. Llegué para jugar en el Blackburn y me costó adaptarme a ese fútbol. Era de pelea constante, se jugaba para sobrevivir, con la cabeza levantada todo el tiempo para mirar la pelota volando. Ese fútbol no era para mí. Inglaterra tiene el fútbol más físico y rocoso. Me enfrenté a grandes defensas del United como Vidic o Ferdinand, algunas veces ni alcanzaba a tocar la pelota. Mi familia y yo aprendimos cosas, como experiencia de vida, pero el fútbol era durísimo. Después llegó una experiencia muy positiva en Ucrania, en el Dnipro. Juande Ramos fue muy enriquecedor para mí, me enseñó mucho. Él y Marcos Álvarez, el preparador físico que está ahora en el Betis. Jugué y marqué en una final de Europa League contra el Sevilla. Después Paulo Sousa apareció en mi carrera, me llamó para ir a Florencia. Fue emocionante, apenas me conocían, pero me fui haciendo sitio en una gran liga. Jugamos bien con Paulo Sousa, hice goles, fue un buen momento antes de ir al Milán.

Había mucha expectativa, pero no funcionó, ¿por qué?

Para mí fue difícil. No pude hacer la pretemporada con el equipo. Estaba entrenándome solo en Split a la espera del transfer. Llegué con la temporada iniciada. Después tuve muchos problemas físicos… El Milán es un gran club, acostumbrado a ganar y pelear por títulos, y quieren resultados muy rápido. Habíamos llegado once jugadores nuevos… Se necesita tiempo para construir algo. Le deseo al Milán lo mejor, se merece luchar por Champions.

¿Cómo es Gattuso en un vestuario? ¿Transmite lo mismo como entrenador?

Puff, es increíble. Fuera es un tipo de muchas bromas, de muy buen ambiente, de risas, pero cuando empiezas a entrenar o en el campo… Lo da todo y lo quiere todo. Te presiona. Está loco, pero en el buen sentido. Es una gran persona y creo que el Milán va a llegar lejos con él.

Estando en Florencia recibió una oferta de China, de un montón de dinero. Mareante y dijo que no. ¿Por qué?

Era muchísimo dinero, es verdad, pero yo juego porque amo el fútbol, no solo por dinero. Si me hubiera ido allí mi carrera se hubiera casi acabado. Decidí que quería seguir en el fútbol del máximo nivel. No me hubiera hecho feliz, hubiera ganado muchísimo dinero, pero mi familia no habría estado cómoda. Si voy y mi mujer y mi hijo no son felices, el dinero no hubiera valido la pena. Yo quería jugar en el fútbol más fuerte, contra grandes equipos.

¿Qué es lo que sucedió en el Mundial? ¿Por qué le apartaron de la selección croata?

Se ha hablado mucho de eso ya. Es pasado y ahora quiero concentrarme en el Atlético. Lo que sucedió es una larga historia y ya se ha hablado más de la cuenta sobre eso.

¿Pero le gustaría volver a la selección?

Por supuesto. Estoy abierto a volver. Es difícil explicarlo, está claro que me gustaría volver, pero algunas cosas tendrían que cambiar.

Ha jugado en tres ‘majors’: Inglaterra, Italia y España. ¿Cuál es la peor para un delantero?

Inglaterra, si no juegas en los equipos más fuertes. Si juegas en los más pequeños, sufres. Juegas contra equipos potentísimos, pero sin poder encontrar soluciones. A veces ni tocas la pelota. Todo balones largos, pelea, saltos… Para los jugadores jóvenes, en mi opinión, lo mejor es no ir a Inglaterra. Y si vas es porque tienes opción de jugar para el City, el United, el Arsenal… Equipos que intenten jugar.

¿Cuál ha sido el defensa que se lo puso más difícil?

Antes hablé de Vidic y de Ferdinand, pero también pondría ahí a Terry, a Chiellini y a Bonucci.

¿Cómo es un Fiorentina-Juventus?

Como un derbi aquí. Intenso, pero a mí me fue bien. Le hice muchos goles a la Juve… (Risas). La Juve es un equipo potentísimo, y no hablo solo del once inicial, tiene una plantilla del máximo nivel en todas las líneas.

Cristiano también marca en Italia.

No tenía dudas, alguien como él no tiene problemas. Es top. Marcó en Inglaterra, lo hizo en España, cómo no lo iba a hacer en Italia…

¿Quién ve más partidos en televisión: Simeone o Kalinic?

Pues no lo sé. Yo veo muchísimos, seguro, todo el tiempo estoy igual. Si vas a mi casa, lo más probable es que me encuentres viendo uno. En casa se enfadan. Es más, uno de mis mejores momentos es cuando mi suegra o mi cuñada vienen de visita y cogen al niño y a mi mujer para salir a dar una vuelta. Me quedo solo y ya sabe, más fútbol… Todo el día igual. Soy un loco del fútbol. (Risas).

¿La final de la Champions en su estadio es un sueño o una obsesión?

Claro que es un incentivo que sea en nuestro estadio, pero nadie piensa en el momento de jugar esa final. Tenemos 6-8 meses por delante y veremos. Está claro que nada nos haría más felices que estar ahí, pero sólo hemos jugado dos partidos de la fase de grupos. No es bueno obsesionarse con eso porque delante hay un largo camino.

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