Nápoles enloquece con Fabián: “Ya es un ídolo”

El exbético ha conquistado con sus actuaciones a los tifosi y a la prensa Italiana: Ancelotti apuesta por él cada vez más y los 30 millones que costó ya parecen un chollo.

“¿Pero será bueno este Ruiz?” era la pregunta más de moda, en Nápoles, tras su fichaje. Treinta millones parecían mucho dinero para un chaval que en Italia apenas se conocía y no era suficiente para apaciguar las protestas de los tifosi, que le pidieron a De Laurentiis el regreso de Cavani durante todo el verano.

El palaciego marcó un golazo en el primer amistoso de la pretemporada, ante el Gozzano, y a partir de ahí la gente empezó a enterarse de que, en azzurro, había llegado un talento descomunal. Fabián, en las miras de varios grandes de Europa, se decantó por Nápoles por una llamada de Ancelotti, que le prometió un rol central en su nuevo proyecto.

El arranque liguero, cuatro banquillos en cuatro jornadas, parecía desmentirle, pero Carletto nunca miente: poco a poco, Fabián ha ido ganando protagonismo, y cada vez tiene más. Ha sido titular en los tres partidos de Champions y la Serie A ya conoce su clase. Firmó, ante el Udinese, su primera diana en el Calcio con una preciosa rosca desde fuera del área (con el derecho, su píe débil) y tras su inmensa actuación ante el Roma se ganó los elogios de prensa y hasta hinchas rivales. Lo que impresiona, además de su técnica, es su fuerza física y la capacidad de adaptarse a todos los papeles del mediocampo: derecha, izquierda, hasta de mediapunta… Ancelotti le utiliza de mil maneras y él no deja de ser sobresaliente.

Los napolitanos, que todavía no logran llamarle correctamente (empezaron con Ruiz, siguieron con ‘Fabianruiz’ todo junto, y ahora le dicen Fábian, fallando la acentuación: poco a poco) ya están sencillamente locos por él: ayer, el Corriere dello Sport le dedicó su portada en su edición de la región Campania. “O Ruiz”, tituló, jugando con su apellido, la lengua napolitana y la expresión ‘O rey’, “elegancia, fuerza, personalidad: el español ya se convirtió en un idolo”.

Sus éxitos italianos no le sorprendieron para nada a Miguel Valenzuela, que le conoció con 8 años y ayer declaró en la web napolitana Tuttonapoli: “Si no estuviese en Nápoles, ahora jugaría en el Madrid o en el Barça, no tengo dudas. Le siguen desde hace años”. El exdirector de la cantera del Betis tiene clarísimo lo que le espera al mediocampista: “Pronto llegará a la Selección absoluta, encaja perfectamente en la filosofía de Luis Enrique. Toda Europa conocerá su talento y lo normal es que valdrá al menos 60 millones”.

Mientras, el exbético disfruta de su nueva ciudad y de un vestuario que, desde la llegada de Rafa Benítez en 2013, sigue siendo muy español: Pepe Reina se marchó, pero ahí siguen Albiol y Callejón, ya leyendas del club, que hicieron mucho más sencilla su adaptación. Y De Laurentiis, por su parte, se frota las manos: sacarle su nueva joya va a ser muy, muy complicado. Fabián no tiene cláusula de rescisión y, con Ancelotti, representa el futuro de los sureños. Esos treinta millones han tardado muy poco en convertirse en un chollo.

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